Como describió la neuropsicóloga Francine Shapiro, el sistema de procesamiento adaptativo de información inherente del ser humano puede verse interrumpido por los traumas que nos suceden. Al crear la técnica EMDR (avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Psiquiátrica Americana (APA) o la Sociedad Internacional de Estudios de Estrés Traumático (ISTSS)), se demostró cómo a través de una estimulación bilateral en ambos hemisferios cerebrales se pueden integrar la perturbación emocional, cognitiva y somática.
La técnica es eficaz tanto en traumas sencillos como complejos, que se ven agravados cuando afectan al vínculo e interacción con los padres, cuidadores, u otras personas cercanas. El estilo de apego influye en el desarrollo y adaptación a las dificultades, así como en el origen de síntomas o trastornos disociativos.

