Cada persona es la suma de cada hecho, de cada omisión o decisión en la vida. Por ello, para conseguir un cambio eficaz y duradero es necesario personalizar la intervención. “Llevamos con nosotros todo lo que vivimos”.
La adultez nos permite poder tomar decisiones sobre nosotros y nuestra vida, responsabilizándonos de las consecuencias. Cuando en esta aventura no salimos bien parados y se nos agotan los recursos que conocemos para resolver los problemas puede ser el momento de buscar ayuda profesional.
Teniendo estabilidad en nuestra vida podemos tener cierta curiosidad o inquietud por cambiar algunos aspectos de la misma, por mejorar nuestro rendimiento o las relaciones. En estas situaciones estaría indicada una consulta de orientación o explorar de manera más continuada con el propio crecimiento personal.
Los profesionales sanitarios, en general, y quienes nos dedicamos a la psicología, en particular, a veces nos sentimos desbordados, desorientados o desmotivados por nuestra profesión. En estos y otros supuestos estaría indicada la supervisión, aunque este servicio solo estará disponible para psicólogos y psiquiatras que puedan acreditar la licencia oficial para ejercer su profesión en el país donde se resida.